Strait of Magellan & Chilean Fjords

lunes, 17 de junio de 2019


VIVENCIAS EN EL “CELEBRITY INFINITY”
( Jaime Barrientos Proboste-Capitán de Alta Mar)


      MN Celebrity Infinity – Rada del Seno Reloncaví, Puerto Montt


El faro de” Cabo Primero” en el Golfo Trinidad ya se ve claramente, amanece en las aguas del Océano Pacífico colindante a los canales y fiordos de la Patagonia. Ya falta poco para ingresar al canal cuyo nombre recuerda a la nave comandada por Hernando de Magallanes, “Trinidad”. Esta nunca más volvió a España, llevándose todos los honores la “Victoria”, que navegó al mando de Sebastián Elcano y fue la única que sorteó los embates de los mares que surcó en su búsqueda de una nueva ruta a la tierra de las especias.

Me lavo la cara y mojo la cabeza, para ordenar el pelo que la almohada ha dejado revuelto luego de vueltas y vueltas y tratando de dormir un poco antes de asumir mis funciones de navegación en los recónditos parajes australes.  En poco más de una hora la aurora se iniciará y dejará ver las cumbres de Campo de Hielos Sur, mientras el faro “Tudor” deja ver su tenue luz y su estructura de color blanco con una franja colorada que la corta transversalmente en dos. Ya estamos frente al islote donde se encuentra instalado, lo cual significa que estamos en aguas resguardadas de las inclemencias del mar abierto, vasto y profundo. Por estas latitudes las aguas del Pacífico no son amigables y generalmente se convierte en un obstáculo mayor para la navegación donde las olas son de gran longitud (entre cresta y cresta) potenciadas por el viento reinante, normalmente de generosa intensidad también.
El Canal Concepción se abre ante nuestra vista y gobernamos la nave para dirigirnos hacia el sur. Punta Arenas está a un día de navegación desde aquí. El sol ha subido un par de grados y se deja ver abundante en luminosidad, mi colega se entera de la información que le entrego y continúa con la labor de pilotaje para la cual nos encontramos a bordo. Es momento para descansar por un rato y luego reasumir mi tarea en el Puente de Gobierno. Los oficiales griegos hacen lo mismo, se relevan y el “Celebrity Infinity” va en demanda de la Angostura Guía.

    MN Celebrity Infinity – Puente de Gobierno, Oficiales de Cubierta y Prácticos Abel Oliva León y Jaime Barrientos Proboste

Ya es hora del almuerzo y el Capitán toma el micrófono del equipo de comunicaciones que lleva su voz a las diferentes dependencias comunes de la nave. Allá en los comedores, pasillos, salones, áreas de esparcimiento y otros, llega la información del mediodía que habla de condiciones meteorológicas, millas navegadas y distancia restante al puerto de destino. También advierte de los cuidados a observar debido a que la nave experimentará movimientos bruscos por causa del estado del mar durante la navegación oceánica al salir del Estrecho Nelson y pasar al través de
Cabo Jorge. Luego de unas seis horas, la nave ingresará al Estrecho de Magallanes desde donde se observarán los grandes peñones Cabo Pilar. Allí, el movimiento de la nave cesará y la vida a bordo transcurrirá nuevamente en calma, como si estuviésemos en tierra firme.

Son las 2 de la tarde y mucha gente circula frente a todas las comidas dispuestas en vitrinas y bandejas para conservar su temperatura. Cada cual escoge lo que desea. Algunos en poca cantidad, otros en platos desbordantes. Yo, esta vez, prefiero las ensaladas surtidas. Lechuga, tomate, pepino, pimentón, tiras de mango y unas pocas papas con mayonesa. Luego, no me resisto y voy por un par de trozos de torta y una taza caliente de “Earl Grey”, el té que bebía Lady Di. Mientras disfruto la comida, observo a la gente, me gusta hacerlo. Ver sus gestos y adivinar, tal vez sus sentimientos y relación entre ellos. Hay matrimonios que se nota que han transitado por la vida juntos por largo tiempo y comparten la aventura de navegar en agua s y parajes desconocidos. Otros son jóvenes, están descubriendo nuevos lugares y haciendo lo mismo entre ellos. Varios de ellos, tanto de los que peinan muchas canas, como los de frondosa y brillosa cabellera, se atienden mutuamente. Ella o él, le brinda al otro su atención, haciendo del viaje uno en que se manifiestan mostrando que el otro -el más cercano a su corazón- le interesa en gran manera. Aquél con el cual han hecho o harán su vida juntos. Tal vez en casa hacen lo mismo, de todas maneras, lo que importa es que ahora se tienen el uno al otro más cerca que de costumbre y es la ocasión para renovar y fortalecer el vínculo que existe entre los mismos.

Mientras sigo bebiendo mi taza de té, un hombre mayor se para de su asiento. Lo hace con dificultad y se apoya en un bastón para dirigirse al mesón de pastelería. Es muy delgado así que parece que no pretende restringirse, su esposa le espera…     

viernes, 14 de julio de 2017

Zona de Pilotaje
                                             (Jaime Barrientos Proboste-Capitán de Alta Mar)

El viaje hacia Quintero transcurrió sin darnos mayor cuenta de ciertos lugares que normalmente marcan las etapas del trayecto de poco más de 42 kilómetros iniciados en Viña del Mar. La rotonda de Con Con, el cruce de la línea férrea utilizada por los trenes y su carga de mineral, el Puente Santa Julia y finalmente la otra rotonda que define el acceso al gran Puerto Industrial-Energético de la V Región de Valparaíso.

Bajamos del automóvil que nos llevó hasta el puerto de embarco y nos dirigimos a la Capitanía de Puerto, para registrar allí -en el cuaderno para esos efectos- nuestros nombres y datos de la nave a pilotear durante su tránsito por el Estrecho de Magallanes. Esto sería casi tres días y medio después que el buque largara sus amarras del terminal de Gas Natural Líquido (GNL).
Ya en el antiguo Muelle Asimar, identificamos la lancha que nos aproximaría al costado del buque tanque gasero. Este se encontraba en el costado norte del terminal de gas natural existente -ya por varios años- en las cercanías de la playa de Loncura.

La escala real del tanquero “Clean Energy”(1)  estaba casi al andar (paralela) de su cubierta principal y a una distancia cercana a los 16 metros sobre el nivel de flotación del buque. Una vez que la embarcación menor estuvo abarloada al casco del mercante, miembros de su tripulación, arriaron la escala de Prácticos. Cuando el dispositivo hecho de cuerdas y peldaños de madera estuvo en posición adecuada para embarcarnos, los marineros de la nave mayor hicieron lo propio con la “escala real”, posicionándola a una altura y ángulo apropiado y seguro para nuestro ascenso por ambos elementos de acceso a la nave. En el momento de aprontarnos a subir las escalas, la lancha experimentaba un movimiento vertical por causa de la marejada, la que en esos instantes tenía unos dos metros de altura. Pocos minutos pasaron cuando la lancha estuvo en la cresta de una ola y pudimos iniciar la escalada hacia la cubierta principal del buque. Nuestras manos se agarraron firmemente de los cabos y los pies se mantuvieron bien apoyados en cada peldaño dando cuenta de toda nuestra atención a la maniobra en desarrollo. Una vez cerca de la plataforma de la escala real, continuamos el ascenso hasta llegar  a la parte superior de la misma, donde el oficial de guardia que nos observaba, saludó amablemente y nos dio la bienvenida al buque.

Jorge Garavito y yo habíamos efectuado otras comisiones de pilotaje juntos en otras oportunidades, pero distanciadas una de otra. De eso había pasado bastante tiempo, así que ahora tendríamos la oportunidad de actualizar nuestras vivencias de pilotaje y otros variados hechos. No pasarían muchas horas hasta que los temas de conversación surgirían para amenizar los días de permanencia abordo, lo que ocurre normalmente en cada pilotaje, pero mayormente en aquellas comisiones que se inician o terminan en puertos ubicados fuera de la Zona de Pilotaje. Los temas que afloran usualmente, permiten fortalecer el vínculo de orden laboral, lo cual es un aporte en la tarea a realizar y a su vez ayuda para hacer grato el tiempo de embarco en particular.

Cuando estuvimos ya en la superestructura de la nave, uno de los oficiales de cubierta nos indicó cuales serían nuestros camarotes, donde pocos minutos después nos entregaron nuestras maletas conteniendo los efectos personales, cartas náuticas y computador con el programa de navegación “winplotter”. Respecto a esto último, seguramente el Almirante Jorge Swett nunca imaginó que su aporte tecnológico a la función ya dicha, se habría de constituir en la “ayuda a la navegación” más utilizada por varias decenas de Prácticos de Canales desde mediados del año 2000 en adelante. En la actualidad, esta herramienta de trabajo, ha pasado a ser parte esencial del equipamiento empleado para llevar a cabo la tarea de asistir la navegación por canales y fiordos de nuestro territorio al sur del paralelo 41° Sur, Sin lugar a dudas, su creador y el programa electrónico mismo ya tienen su sitial en la historia del pilotaje chileno.

El Capitán de nacionalidad india nos recibió de manera cordial justo en el momento en que estábamos ingresando a las cabinas asignadas. Le preguntamos si acaso ya conocía la zona de canales, a lo cual contestó que sí, agregando algunos antecedentes respecto a instrucciones de su armador y el pronóstico de tiempo que había obtenido recientemente. La condición meteorológica se vislumbraba favorable durante los próximos dos días de navegación oceánica hacia el sur. Nosotros confirmamos  lo anterior, agregando que el viento norte aumentaría de intensidad más al sur del Faro Corona, lo que a su vez nos impulsaría con mayor velocidad en demanda del acceso occidental del Estrecho de Magallanes.

Ya había amanecido cuando desperté después de nuestra permanencia a bordo las primeras 9 horas de viaje. Un vaso de jugo de naranja, leche con cereal (müesli) y una taza de té fue la ingesta a la hora del desayuno. La mañana estaba tranquila y soleada, lo cual invitaba a la contemplación del vasto océano de color azul, mientras la nave en lastre (vacíos sus estanques por haber dejado su cargamento en Quintero) balanceaba y cabeceaba suavemente rompiendo el agua al paso de sus 85.610 toneladas de desplazamiento.
Mientras eso ocurría, una vez más pensaba en el hecho de estar embarcado sin realizar todavía el trabajo para el cual nos encontrábamos a bordo. Desde mi trasfondo de marino mercante, siempre he pensado que permanecer a bordo en esas circunstancias, podría generar un cierto grado de incomodidad a la tripulación de la nave. Desde su Capitán, hasta el camarero, quien tiene que atender a dos personas más en el comedor. Es que de una u otra forma estamos invadiendo sus espacios comunes, siendo dos extraños que alteran un tanto su diario vivir y rutinas. El solo hecho de no tener un rol preciso y determinado, por sí constituye una situación poco frecuente a bordo de una nave mercante.

Por la proa se avizoraban casi 80 horas de navegación para llegar a los Islotes Evangelistas. Desde allí a Cabo Pilar, la entrada occidental del paso bioceánico descubierto por el insigne marino portugués, solo restaría un par de horas más para iniciar nuestro trabajo…


(1)        En la actualidad las naves GNL como la mencionada en esta nota han disminuido notablemente las solicitudes de pilotaje. Se estima que la gran mayoría de ellas utiliza el Canal de Panamá en sus navegaciones desde el Océano Atlántico al Océano Pacífico y viceversa. 

sábado, 22 de abril de 2017

Chile, Chiloé - Mechaico House (The Ark)
(jaimearturob@gmail.com)
MB Phone number +56 9 92223640

Sometimes I´m thinking about a place to be resting for a while, to be doing just nothing but enjoying the nature and not so populated places. So, a good option for me is spending a time in Chiloé, a southern island located in Chile, South America. In there you can get new experencies traveling alone or with somebody closer to you. Try it and you will be not disapointed...










































jueves, 14 de julio de 2016

Pilotaje en Canal Chacao

Pilotaje en Canal Chacao
(Jaime Barrientos Proboste-Capitán de Alta Mar)                             


     Faro Corona-Isla Grande de Chiloé

-       Práctico: ¡Corona Radio, Corona Radio (estación de control de tráfico marítimo), esta es la motonave “Seaburn Sojourn” que le llama!

-       VTS Faro Corona: “Seaburn Sojourn”, pasemos a Canal 14 (frecuencia radial de comunicaciones marinas-VHF).

-       Práctico: Buen día Corona Radio, aquí Práctico de Guardia. Para su información dentro de la próxima hora estaremos ingresando al Canal Chacao con destino a Puerto Montt. ¿Puede informarme si hay tráfico de alguna nave de “vuelta encontrada” (en sentido contrario)?

-       VTS Faro Corona: Buen día señor Práctico. No tengo reporte de alguna nave que vaya a navegar el Canal hacia el océano. En todo caso le comunicaré si recibo información de alguna nave que afecte su navegación.

-       Práctico: Muchas gracias Corona Radio. Mantendré escucha en Canal 16 (VHF) y le llamaré cuando estemos al través (navegando frente a la estación de radio) de su control.

-       VTS Faro Corona: Comprendido “Seaburn Sojourn”. Quedo en escucha Canal 16.
Ya en las cercanías del Faro Corona (donde se ubica la Radio Estación de Control de Tráfico Marítimo) he solicitado el cambio de gobierno de la nave del modo automático al sistema manual. El timonel ha comenzado a ejecutar las órdenes de gobierno que le he impartido en mi condición de “Práctico de Canales” (de guardia en ese momento) para iniciar nuestra navegación por las aguas del canal que separa al continente y la Isla Grande de Chiloé.

-       Atención naves en las proximidades del Canal Chacao, esta es la motonave “Seaburn Sojourn” que anuncia el inicio de su navegación por el Canal Chacao en sentido oeste hacia el este. Al momento nos encontramos al través de Isla Sebastiana. (Aviso de seguridad que se emite vía radial para conocimiento de otras naves cercanas).

-       No hay naves en el área (nadie contesta al aviso).



MN Seaburn Sojourn-Rada de Castro, Chiloé

Estamos en el período de corriente de flujo (llenante), de manera que nuestra velocidad va en aumento y en menos de dos horas estaremos frente al punto de cruce de los transbordadores que sirven regularmente a los usuarios que se desplazan hacia “la isla” y desde la misma al continente. El “bajo Colo-Colo” está por nuestro costado de babor. La caleta Carelmapu está también por verse del mismo lado y el faro Lenqui más al este ya se divisa también.
Pargua y Chacao son los pequeños puertos donde se encuentran las rampas (estructuras de hormigón) sobre las cuales los transbordadores que van y vienen posan sus plataformas metálicas (dispositivos mecánicos que son parte de su estructura) permitiendo el embarco y desembarco de su carga de rodados que generalmente incluye buses, camiones, automóviles y motocicletas.
El Canal está con poco tráfico, la corriente es débil y a lo lejos se observan las torres metálicas que sostienen el tendido eléctrico que provee a la isla de la fuente energética necesaria para mover la industria y sustentar con  la energía básica a los miles de hogares de quienes pueblan ciudades y pequeñas localidades, diseminadas no solo en la mayor de las islas del archipiélago chilote sino que también en las casi 40 islas que lo componen.



 Guillermo y yo –en cumplimiento de nuestras funciones habituales- nos embarcamos en Valparaíso casi dos días atrás. Esta vez nos ha correspondido pilotear el “Seaburn Sojourn”, una nave de pasajeros que  inició su viaje hacia el Cono Sur de Sudamérica en el puerto de Lauderdale, Florida, cruzando luego el Canal de Panamá y recalando en varios puertos de la costa oeste del Pacífico. Al momento, se encuentran a bordo poco más de 400 pasajeros y 150 tripulantes en su viaje a través de fiordos y canales de la Patagonia chilena y Tierra del Fuego los que dentro de poco se desplazarán a la ciudad de Puerto Montt una vez que el buque haya fondeado (anclado) en la bahía.

La navegación por el Canal Chacao -cuya longitud es de casi 20 millas marinas- ya casi termina y estamos frente a la Roca Remolinos que destaca por la efervescencia de las aguas en su contorno. Cuando la corriente es fuerte y alcanza unos 8 nudos, el agua es un hervidero que mueve a las naves con una fuerza capaz de sacarlas fácilmente de su trayectoria. En esas condiciones, los tripulantes de los transbordadores hacen gala de su destreza para maniobrar sus embarcaciones utilizando la fuerza de su torrente a su favor. Las grandes naves hacen lo propio para mantenerse en su “track de navegación” y evitar ser desplazados hacia la costa. Eso sería dramático sin lugar a dudas.

La zona de cruce de los transbordadores ha quedado atrás y el Golfo de Ancud se abre por la proa del crucero. La quietud de sus aguas nos acoge mientras la luz de un nuevo día ya se manifiesta con fuerza permitiendo admirar las cumbres cordilleranas y las praderas de las islas cercanas. El Seno Reloncaví será el lugar donde una de las anclas del buque será lanzada y permaneceremos fondeados a la gira por casi 10 horas. Puerto Montt y los alrededores será la atracción para los cientos de turistas ávidos de conocer un nuevo destino en la parte norte de la Patagonia chilena.

Más tarde, cuando el sol ya esté por ocultarse, reanudaremos la navegación hacia el próximo puerto a visitar. Castro y Chacabuco recibirán al “Seaburn Sojourn” antes de cruzar el Golfo de Penas y continuar hacia Punta Arenas, Ushuaia (Argentina) y el mítico Cabo de Hornos. En el trayecto, glaciares y altas cumbres asombrarán a los visitantes

Ya en el Atlántico, las Islas Falklands, Montevideo y Buenos Aires verán una vez más al crucero de propiedad de Holland America Line.